María Reyna González López, una Soprano brillante

Cuando en el 2012 María Reyna González López grabó un video de YouTube para su madre en su lengua original, mixe, jamás se imaginó que sería escuchado por más de 10 mil personas.

María Reyna comenzó a cantar desde los ocho años en el coro de la escuela primaria de Tlahuitoltepec, de donde ella es originaria. El talento lo lleva en la sangre con la herencia musical de su abuelo Palemón Vargas, uno de los compositores más reconocidos y con gran historia en su pueblo.

A los 15 años, al terminar la secundaria tomó la iniciativa de irse de su pueblo para la ciudad de Guadalajara, Jalisco “decido ir a trabajar como empleada doméstica, por la situación económica de mi familia, porque ya no me podían dar el estudio, fue esta parte que me impulsó, me fui con una prima que me dijo que allá podía seguir estudiando”, de mirada inquieta, la joven viste a de forma tradicional, con su blusa de manta y con mucho orgullo habla sobre du vida, los retos y ante todo el orgullo de ser una artista mixe.

María Reyna cuenta que este cambio de vida implicó fuertes retos, a su corta edad debía enfrentar la responsabilidad de su vida, hablar español ya que su lengua materna es el mixe, y sobre todo cumplir su sueño de cantar, “el hablar español fue lo que me costó trabajo, me costó comunicarme con la gente, el pedir las cosas”.

“Buscaba la forma de realizarme o tener más técnica en mi voz, empiezo a buscar la escuela de canto y la encuentro, pasa el tiempo y solo me dedico a vocalizar y luego encuentro a un maestro que se llama Joaquín Garzón que es con el que empiezo el proyecto”, menciona la intérprete de 26 años.

Con su maestro Joaquín Garzón comenzó la etapa que ella tanto buscaba. A primera impresión, la voz de la cantante fue algo que le agradó al maestro y por lo que la motivó a interpretar canciones diferentes de su rango popular, con técnica y empeño llegaron a la técnica de ópera, descubriendo que su matiz de voz es el de soprano.

“Al principio no era el estar haciendo esto, viéndome cantar y más que nada destacar en lo que es ser soprano, mixe y cantar en lenguas indígenas”.

María menciona que su vida en su comunidad a los 15 años tenía un solo camino, que era el de casarse “yo no quería eso para mi vida, había visto muchos golpes, muchos maltratos por parte de mi papa a mi madre, creo que eso lo viví desde que tengo memoria y yo decidí no formar parte de esa vida”.

Madrecita, la canción que la lanzó a la fama

El primer acercamiento a la fama fue con un video que grabó cantando en mixe. La canción fue compuesta por su abuelo Palemón Vargas, “Tääk’unk o madrecita”, hecha especialmente para María a su estilo y tipo de voz.

El video subido a YouTube provocó los primeros acercamientos a la fama para abrirse las puertas en Oaxaca, con su primera invitación para cantar en un escenario el Día de la Mujer Indígena, con una presentación en el Teatro Juárez “subimos el video de la canción del día de las madres, ahí es como la gente comenzó a ver de que yo podía cantar bonito, en mi lengua, de que era algo nuevo, era algo único, que no se da en mi pueblo porque ahí todos tocan y las mujeres su instrumento y yo no, a mí siempre me gustó cantar y sobre todo en mi lengua”, explica.

Al año siguiente se le abrieron las puertas para cantar en el Palacio de Bellas Artes junto a Natalia Lafourcade, Lila Downs y Eli Guerra “fue entonces, que de repente me cambió todo”.

Le siguieron el Castillo de Chapultepec, la ciudad de Querétaro y recientemente la Feria Internacional del Libro de Santiago de Chile.

Ahora María estudia en la Escuela Superior Diocesana de Música Sacra, en Guadalajara, Jalisco. Siempre lo sintió, lo suyo era el canto, aunque también su cultura. Ahora está grabando su primer álbum en lengua mixe, pero también en zapoteca y en maya.

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Autor entrada: Redaccion

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